FOZ DE BINIÉS
 
Las aguas del rio Veral, se abrieron paso, con tozudez de siglos entre la piedra caliza formando un impresionante desfiladero. La Foz mide 500 metros de longitud y su angostura es en algunos tramos de 50 metros con paredes verticales de hasta 220 metros.

Así describe la foz José Manuel Marcuello Calvín en su libro Guia de Jaca y sus Valles:

"Entrará usted en uno de los parajes más sobrecogedores de todo el pirineo: la Foz de Biniés. Allí, siglo tras siglo, la tozudez del Veral ha ido escavando un serpenteante desfiladero bajo la mirada de la Sierra del Trueno y la Peña del Diablo -porqué para miedos infernales es la cosa-. Pare donde pueda y haga un detenido paseo por el largo congosto".

"Guia de Jaca y sus Valles." José Manuel Marcuello Calvín. Ed. Cometa. Zaragoza, 1979

Los antiguos Baños de la Foz
 
Hasta los años 40 funcionaron en la foz unos baños que alcanzaron gran popularidad. De las paredes de la Foz, después del tercer portal, brotaba un agua, extremadamente fría, especialmente indicada para combatir las dolencias de riñón.  Las gentes acudían desde otros pueblos a tratar sus dolencias en estos baños, submergiendo todo su cuerpo en las pozas alimentadas por estas aguas. Aún pueden verse, hoy en día, las paredes de los baños.

 
 
El puente romano

Lo podemos admirar, al final de la foz, cuando ésta se abre y ya en término de Echo.


 

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