En
el inicio…
Uno de los puntales
de la paternidad y filiación adoptivas es, sin duda alguna, lo que
desde el trabajo psico-social se conoce como acoplamiento: esos primeros
momentos, horas y días en que la nueva y recién constituida
familia se va reconociendo como tal, desarrollando y construyendo,
de manera conjunta, su sentido de pertenencia afectiva. Son
muchas las circuntancias, los procesos, las actitudes…, que pueden
incidir en el hecho de que la relación familiar prenda o no prenda
bien. De todo ello hablamos en el siguiente reportaje y en los artículos
que, desde diferentes ópticas, han aportado diversos profesionales.
En la actualidad,
la adopción es, mayoritariamente en nuestro país, adopción
internacional. Así que, contrariamente a lo que sucede en
los casos de adopción nacional, el encuentro y progresivo
acoplamiento entre el niño y la familia suceden en un entorno extraño,
desconocido, y entre gentes también desconocidas. Además,
en cada país de origen hay un modo distinto de proceder, de enfocar
estos primeros momentos, por lo que las circunstancias que rodean el acoplamiento
de una familia son absolutamente diferentes prácticamente en cada
caso. La falta de un criterio consensuado entre los mismos profesionales
responsables de los diferentes procesos de adopción, tanto nacional
como internacional, lleva también a una gran variedad de actuaciones
y a actitudes diversas.