(Extract del artículo
que apareció en la revista y cuya autora es Puri Biniés)
Los hijos adoptivos se ven obligados
a integrar la dualidad que conforma su historia personal: por un lado tienen
a su familia, los padres que los han criado, con los que se han identificado,
con los que conviven a diario y, por otro, a unos progenitores, tan ausentes
como reales, de los que, a menudo, lo desconocen absolutamente todo. Mientras
algunos hijos adoptivos no muestran el más mínimo interés
por contactar o conocer más datos sobre sus padres de origen, otros
acuden a distintas Administraciones intentando responder los muchos interrogantes
para los que nunca ha habido respuesta, intentando hallar esa pieza que
sienten que les falta en el puzzle de sus vidas. Y casi nadie, ni la Administración,
ni la Justicia, ni, muchas veces, la propia familia, les ponen las cosas
demasiado fácil.
¿Qué es lo que mueve a
un hijo adoptivo a querer o no indagar en sus orígenes biológicos?
¿Por qué la mera posibilidad de que un hijo adoptivo quiera
buscar a su madre de origen es todavía un tema tabú, con
demasiada frecuencia, entre las familias adoptivas? ¿Qué
peso tiene el origen en la construcción de la propia identidad?
¿A qué llamamos “origen”? ¿Qué es lo que conforma
la “identidad” de un individuo?…
Todos estos interrogantes evidencian,
sin duda alguna, la complejidad del tema. Lo cierto es que, llegada la
adolescencia, cuando el individuo empieza a pensarse independientemente
de su propia familia, la pregunta “¿quién soy yo?” constituye
un eje vertebrador de sus días. Si ese adolescente es, además,
hijo adoptivo, será inevitable que, además de preguntarse
“¿quién soy yo?”, se pregunte también “¿quién
podría haber sido?”. Y es aquí, en esta falta de información,
en esta laguna negra, ante lo que los diversos individuos desarrollan,
según su propia historia, según sus experiencias…, diversas
actitudes que van desde la mera curiosidad, sin una actitud activa de encontrar
respuestas, a la necesidad de hallarlas intentándolo por todos
los medios posibles.