La
ciudad de la diferencia
Cuando
la diversidad es, sencillamente, imprescindible.
(Extracto del
artículo que se publicó en la revista con el mismo títuo
y cuya autora es Puri Biniés)
Hasta ahora en
Barcelona y, próximamente, en Madrid, Marsella e Israel, la exposición
"La ciudad de la Diferencia", organizada por la Fundación Baruch
Spinoza, se empeña en demostrar, a través de textos, fotografías,
audiovisuales, juegos, testimonios..., que es precisamente la diferencia,
la colaboración entre diferentes, lo que permite avanzar, progresar,
sobrevivir. En definitiva, un bello y didáctico discurso en defensa
de "una sola raza, la raza humana".
De entrada, una
enorme Torre de Babel invita al visitante a reflexionar sobre la necesidad
de la diversidad. En su interior doce monitores de televisión bombardean
constantemente al público con imágenes de un señor
anodino en una ciudad llena de gente aburridamente anodina y homogénea.
Tras este bombardeo de homogeneidad, una invitación: "Ven a la ciudad
de la diferencia, una ciudad que habla de ti". Y es que el principal mensaje
de esta exposición es la constatación de que los diferentes
no son "los otros", que los diferentes "somos todos", que "la diferencia
está dentro de ti". Que la diferencia es precisamente nuestra enorme
riqueza, nuestra posibilidad de encuentro, de comunicación, de progreso.